
Aceite de Caléndula: Propiedades, Beneficios y Cómo Prepararlo en Casa
El aceite de caléndula es uno de los remedios naturales más populares por sus múltiples beneficios para la piel. Se elabora a partir de la maceración de flores de caléndula (Calendula officinalis) en un aceite vegetal, generalmente aceite de oliva virgen extra, durante varias semanas.
Cómo hacer aceite de caléndula casero
La forma tradicional consiste en colocar las flores frescas o secas de caléndula en un recipiente de cristal hermético y cubrirlas completamente con aceite de oliva. Después, se deja reposar la mezcla para que el aceite absorba las propiedades calmantes, regeneradoras y antiinflamatorias de la flor.
Aunque muchas recetas populares recomiendan dejar el frasco al sol durante unos 40 días, algunos expertos aconsejan evitar la exposición directa y prolongada al calor intenso. El exceso de sol puede acelerar la oxidación del aceite y hacer que se rancíe más rápidamente.
Una alternativa más equilibrada es colocar el frasco en un lugar cálido y luminoso, donde reciba solo una o dos horas de sol al día, por ejemplo, cerca de una ventana. Este método permite obtener un aceite de mejor calidad y con un aroma más agradable.
Proporciones y consejos útiles
Una fórmula tradicional sugiere usar un puñado de flores de caléndula por cada litro de aceite de oliva. Es importante llenar el frasco casi hasta el borde sin presionar las flores, y asegurarse de que queden completamente cubiertas de aceite. Si alguna flor sobresale, podría generar moho durante el proceso de maceración.
Después de las semanas de reposo, se filtra el contenido y se guarda el aceite en un recipiente oscuro, listo para usar en masajes, tratamientos de piel irritada, quemaduras leves o hidratación natural.

