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CHIRIMOYA

CHIRIMOYA

florezco en primavera

La mayoría de las plantas florecen en primavera y dan sus frutos en verano o principios de otoño. El árbol del chirimoyo, en cambio, florece en verano y nos ofrece sus frutos, las cremosas y deliciosas chirimoyas, en la época fría del año.

La chirimoya como las guanábanas Y las anonas (foto inferior), pertenece a la familia botánica de las anonáceas y su lugar de origen son las zonas tropicales de América. Afinando más, podemos decir que las chirimoyas son originarias de las zonas montañosas de Perú, Colombia y Ecuador. su nombre procede de la palabra chirimuya, que en quechua significa “semillas frías”, y hoy se cultiva en diversas zonas cálidas del planeta, preferentemente en lugares algo elevados, donde no falte el periodo de frío invernal.

La chirimoya es rica en azúcares naturales por lo que su aporte energético es notable (importante para deportistas), a la vez que es la fruta fresca que nos ofrece más cantidad de vitaminas del grupo B (BI, B2, B6, niacina).
También es de destacar su contenido en minerales (potassium, hierro, calcio y fósforo).
El consumo de chirimoyas es particularmente beneficioso para el aparato cardio-circulatorio, ya que aporta los elementos que necesita el corazón para funcionar bien, como son: material energético de fácil asimilación, junto con las vitaminas (grupo B) que necesitan sus azúcares naturales para metabolizarse, además de potasio (acción diurética) y calcio (participa en la contracción de las fibras musculares cardiacas). A ello se une su bajo contenido en sodio y grasa, condiciones, todas ellas, cardiosaludables. Curiosamente, la mayoría de las chirimoyas tienen un tamaño y forma que recuerdan el del corazón humano. Aunque el valor nutritivo de las chirimoyas sea notable, la verdad es que tampoco aportan demasiadas calorías, ya que sacian pronto el apetito, por lo que no hay que temer un aumento de peso con su consumo habitual. Además, es una fruta de fácil digestión y balsámica para el tubo digestivo.

Las chirimoyas están maduras y se pueden comer cuando su piel cede a una leve presión de los dedos. Es preferible que sean grandes, ya que contienen la misma cantidad de semillas que las más pequeñas. Se parten por la mitad, se quita el pedúnculo externo y su continuación interna, así como las negras y duras semillas, y ya podemos degustar su deliciosa pulpa. Cada chirimoya suele ofrecerse en el mercado medio cubierta por una malla que la protege de golpes y roces, a los cuales es muy sensible (aparición de manchas negras poco apetitosas). Compradas aun duras se dejan madurar en casa a temperatura ambiente, protegidas de la luz (en una bolsa de papel) para que su piel no se vuelva oscura. En la nevera, en cambio, no maduran bien y pierden sabor.

Extracted,es: FRUTAS PARA LA SALUD ,FREDERIC VINYES, FLOR DE LOTO

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